Más allá de las revistas

diciembre 20, 2009


Recuerdo cuando veía el Canal Infinito, ahora el cable lo quitó de su lista así como ISAT donde veía Cine Zeta. SHIT.

Conspiraciones de los gobiernos, ovnis, fantasmas, fantasmas de ovnis que antes eran conspiradores del gobierno… yopará de paranoia.

Las revistas especializadas en estos temas me las daba mi difunto místico abuelo – después de leerlas y marcarlas con pincel fluor color verde – cada vez que lo visitaba cuya ocasión coincidía con la muerte de un obispo.

También estaban los Yetis y Bigfoots, no nos olvidemos de ellos.

Pasaron los años y a estas revistas se sumaron Guararaces y revistas dominicales que guardé con la etiqueta mental muy utilizada en este blog de “ALGUNA VEZ ME VA A SERVIR”… para hacer collage en trabajos de la facu o reelerlas o contribuir a la biblioteca personal, o etc.

Las conspiraciones no se acabaron (ni se acabaran), las revistas de los domingos le dedican cada vez más espacios a Sociales y mi abuelo ahora debe estar hablando directamente con JFK sobre quién estuvo detrás de su muerte.

Flyers

julio 19, 2009

flyers

Creo haber comenzado con una gráfica de los Pumas, que decía: ‘Es un póster, convertilo en un espejo’ y pensé gran puta como me conmovía eso. Si, una mariconada. Y lo guardé.

Después me metí en esto del diseño gráfico, la publicidad, y comenzó paralelamente mi carrera de ‘rejuntador de materiales de inspiración’.

Congresos, charlas, viajes, reuniones karapé; en todo estiraba el brazo para tomar los flyer, folletos, tarjetas, catálogos, que una persona ‘normal’ lo tiraría 2 pasos adelante. Pero yo lo guardaba por si alguna vez me sirvan para una idea, un troquel, y porque no, armar un archivo de materiales publicitarios.

2 veces lo consulté desde el año 2003.

Ayer terminé un semestre más de la facu, y famoso como cuando acabás una relación te vas a la peluquería, o cambiás de lugar tus muebles (si, mariconada), yo saneé mi oficina para sentir realmente que concluí un ciclo.

Mañana de frialdad, de no perdón, abrí una caja donde estaba todo esto (primero fue en una bolsa de plástico, luego en una caja de cartón, y finalmente en una de madera).

Y pensé: – la mierda, ¿para qué guardo todo esto?

si no se me ocurre nada voy a mirar acá o allá.-

Mientras armaba la montañita para sacarle fotos, encontré tarjetas de bares de empanadas en Avellaneda, invitaciones fotocopiadas para asistir a la charla de Turú en Asunción Suma, tickets de colectivo a Paraguarí, recibos de dinero de Gs. 60.000 por el pago de 50% del trabajo de diseño (?), un vale en forma de manija de chopp para médicos, etc.

Está entre los chaubasuritas que más me costó, pero la terapia de los 12 pasos debe continuar.

Me despido por un lado a cuatro colores en papel ilustración con barniz sectorizado y por otro en obra 1ra. en monocromático.

Cajacel y entrañas

abril 19, 2009

caja - manual - simcard test - informe técnico

Mi primer cel “chico”, respetable, luego del “celular ladrillo” al que le cambiaba cada tanto de carcaza para poder soportarlo.

Al contemplar mi desactualizado estado tecnológico, un compañero de trabajo me dijo que conocía a alguien que quería vender el glorioso 3390 a buen precio.

Gs. 170.000

La adquisición se efectuó en una estación de servicio (?) un mediodía de enero.

Miré, re miré el aparato y como no estaba rayado y encima venía en cajita ¡por supuesto que era nuevo!

El vendedor, que desde su auto hizo la entrega, me pidió Gs. 20.000 más, por el cambio de dólar de ese mediodía.

Pagué y me entregó su tarjeta de una telefonía celular. 

¡Ah, es todo legal, por suerte! pensé.

Le pregunto a mi amigo de dónde le conoce al vendedor, a lo que me responde que no le conoce y es la primera vez que lo ve. (?!)

Al llegar a la oficina le mostré a mis compañeros, y uno me dice:

– Ah, ¿no es el que tiene luz blanca?, ahora ya vienen con luz blanca.

Mazaso en la cabeza.

Duró su tiempo el aparato, hasta un día cuando salía de una piscina y me senté en una silla de cable a lado de mis objetos personales que estaban en el piso, y sin darme cuenta, le goteé encima.

Al dia siguiente, ya no se prendía.

Fui a un servicio técnico donde le dieron el veredicto de MOJADO – IRREPARABLE.

Luego lo llevé  a lo de un amigo técnico, que me dijo:

– Viejo, ni Mandrake no le resucita. Ya lo llevé al mercado para hacerle un flasheo y reciclar las partes.

Una vez escuché por ahí o creo que soñe esto:

“Guardá siempre las cajas de tus electrodomésticos, para que te reconozcan la garantía o para venderlo más caro cuando quieras.”

Bueno, yo guardo esta caja sin el aparato desde hace 6 años.

Cachivachero irreparable.

Candado cerrado

abril 10, 2009

candado

Bocina de avión. Cenicero de moto. Candado cerrado.

En mi época de artista adolescente expresionista casero luchador contra las opresiones invisibles, había hecho una obra en la cual había puesto un candado en el cuello de un muñeco bebé, diciendo así, que desde que nacemos ya somos esclavos.

Ocupaba un lugarcito en un mi escritorio hasta que me dio mal de barco y lo guardé en un caja que estaba en el suelo de mi dormitorio.

Luego de 5 años la levanté del suelo, la abrí y ahí estaba: el bebé apresado y yo barbudo sosteniendolo.

De un tirón lo decapité para sacarle el candado.

Ya pasaron 6 meses. 

El muñeco bebé ahora esta sentado sobre una planterita con piedras blancas y entre sus piernas lleva su cabeza.

Me quedó el candado cerrado.

Ya mi hermana -y menos su hija- me donará sus muñecas para realizar mis obras artísticas, que tampoco yo ya las quiero hacer.

Ya cerrado, hoy me deshago de esto.

¡Viva la libertad!

Notas tomadas

marzo 8, 2009

hoja3

En setiembre del 2007 había ido junto con 130 personas a la ciudad de Córdoba donde se realizó la VI Bienal Iberoamericana de la Comunicación – Comunicación y Poder.

Web 2.0. Poder. Totalitarismos. Represión a los medios. Papel de los medios. Comunicación. Comunicadores. Ferné.

Haciendo la gran Bob, traté de absorver como esponja las charlas más sustanciosas del encuentro, que fui informandome y seleccionando, mediante un cronograma confeccionado por la organización del evento.

En una de las clases se preparaba una verdadera maratón de buenisímos temas, por lo que pedí a un asistente desconocido, una hoja de las tantas que tenía en su cuaderno universitario y me puse a anotar con palabras claves, diagramas,  garabatos, toda la sabia ofrecida.

Llegado a Paraguay, el “papelito con la notas”, fue sacado de la valija y dispuesto en la mesa de mi escritorio, un par de veces abierta y leída al paso, y una promesa de alguna vez dedicarle la atención y el provecho que se merece.

Hoy domingo 8 de marzo del 2009, 522 días después la promesa sigue en pie, no así cumplida.

Ganado por la pereza, esperanzado en que algunos de mis lectores les saque provecho, acá les dejo mis  notas.

¡Vencido por una hoja de cuaderno universitario, obra 1era, escrita con Bic azul!

por eso  a la basuuuuuura…..!

Vos, persona de voluntad… podés bajar las notas desde acá:

 

 

Chanchito linterna

febrero 25, 2009

chanchito2

Días atrás arreglando el chiquero en mi escritorio encontré el próximo pasajero con destino al basurerito ubicado a mis pies: mi chanchito linterna.

El mismo que meses atrás fue uno de los personajes principales en un post de mi otro blog, donde cuento que lo compré en la tienda Verdad y Consecuencia por la suma de Gs. 15.000 y que contaba con la habilidad -al presionarle un botón- de encenderce sus narices con una luz blanca mientras hacía foung-foung.

Todos los días lo llevaba a la oficina como llavero en un compartimento interno de mi bolsón.

Era el elemento de castigo con el que le segaba a mis compañeros y el que quebraba los momentos tensos.

En una ocasión después de mostrarselo a mi sobrina y que ella lo haga hecho sonar 1.500 veces, se lo quité y me lo guardé en el bolsillo, donde fue olvidado y terminó navegando en las aguas turbulentas del lavarropas.

Le abrí las entrañas, le limpie las vísceras pero no hubo caso: Muerte por sulfatación.

El chanchito linterna se despide oy-oy, y en esta ocasión su cuerpo insonoro y opaco será entregado a una fan suya, con quien correrá quien sabe que puerco destino.

 

Terrorbag

febrero 20, 2009

bolso

Ni la más pálida idea de cómo llego esto.

Trato de recordar si estuvo alguna vez bajo el árbol en diciembre o si contenía uno de esos obsequios que se ocultan en la espalda anunciando una sorpresa que ya casi no la es.

No recuerdo ni el contenido ni la ocasión.

Ojalá no la haya recogido vacía de por ahí. Eso sería demasiado. Ojalá que no.

Sí creo que lo conservé porque me llamó la atención, y creo que la mayoría de los que trabajamos en creatividad tenemos algo de cachivacheros, encubriéndonos con la excusa de que servirá como “muestra”.

El caso es que hoy lo vi y me pareció que me escupió en un ojo. Dios que horrible.

¿Mirandola extrañado me pregunté si el diseño de esto tenía que ver con lo que contenía?

– “Que yo sepa no tengo una campera de cuero”, me respondí.

Ni como muestra de mal gusto me serviría.

Por eso hoy me deshago de esto, gran parte por vergüenza de que estaba conservando algo así.

Estoy confiado que llegará el momento en que me olvidaré de este Objeto del Terror.

Pido perdón a la humanidad.